El Sello de la Rosa

Un espacio donde podrán encontrar un poco de mis emociones.
Poemas y pensamientos de Laura Zyanya Bastida.
¡Bienvenidos!

Mostrando entradas con la etiqueta miedo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta miedo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de febrero de 2014

Laberinto e infierno


De la tristeza de tu carcajada me hice espejo,
he asomado a tus ojos, ahí,
donde la oscuridad ha dejado manto...

Sé de ese infierno
y jamás me lo he bebido.
Sé de su oscuridad
y jamás he apagado la luz.
Caminé sus bordes
sin que fueran mis pasos.

Crispada,
mi mano dejó la caricia
y ha ahogado el ruego,
se hizo garra, sostiene.

Fue puñal
y también fue cura.
Sí, como tú,
 por amor abrí la puerta
de un laberinto infinito.

A ciegas
y con el temor tras mis pasos
he cruzado su inicio
para ir a buscar
dónde es que se extingue
la llama,
dónde queda la ventana
al cielo...

Y como tú,
también he sentido miedo.

Zyanya@

Derechos Reservados©

lunes, 14 de octubre de 2013

Sobreviviendo




Nos despertó la noche que caía hecha lluvia sobre nuestros ojos, 
y como si fuera pleno día, el estruendo acalló las voces y el grito por una independencia inexistente, húmedos dependientes de una naturaleza que reclamó su cauce, el temor se nos alojó desde el silencio roto, lloramos, hubo manos que no lograron asirse, vidas apagadas por un alud de agua y tierra que no detuvo nadie.
Ha sido extenso el dolor mientras el sol crece, horizonte de penas que iban hilándose al silencio de la impotencia mientras el grito empujaba a la ayuda.
La apatía se embarcó en el viaje de la incongruencia, el abuso por momentos coloca muros que es necesario derribar mientras el oportunista cierra los ojos y como hiena ríe.
Llovió en demasía, y  desde los ojos de todo aquel al que se le nubló el alma, aún llueve.
¿Quién ha de celebrar ahora?
Campanadas de pena tiñen un aire rancio que envenena, mientras una cadena humana hace surgir una pequeña luz de entre las tinieblas, generosas manos siembran la esperanza mientras reparan puentes rotos que se requieren para acortar distancias.
La reconstrucción muy lento avanza, la vida va, es necesario valorarla.
Desde hoy sobrevivir es una doble carga, obligado al vivir, hacer de la respiración una obra que la pena valga.

Zyanya@

lunes, 19 de agosto de 2013

Al descubierto



Ya no espero nada,
he descubierto que la espera
mata el intento,
que no hay paz
cuando la guerra es interna,
que todos mis demonios
son ángeles cuando sonrío.
Por ello ya no he de darme
como una flor vencida,
no hay raíz más fuerte
y firme que la mía,
tanta tormenta no ha logrado
ni arrancarme, ni ahogarme,
ya no tengo más miedo al llanto.
Ser pasivo es para quien 
no ha aprendido a extender sus alas...
Ni a pisar fuerte 
sobre su propia sombra
y poseerla.


Zyanya@
© Derechos Reservados