El Sello de la Rosa

Un espacio donde podrán encontrar un poco de mis emociones.
Poemas y pensamientos de Laura Zyanya Bastida.
¡Bienvenidos!

martes, 15 de octubre de 2013

Añoranza



 Quería quedarme...

En alguna de las esquinas de sus ojos, en sus arreboladas mejillas que parecían manzanas apenas madurando.
En sus labios que dibujaban un beso sin dirección,
en la ternura de su tacto que descubría todo con temor a romperlo,
quería quedarme en su inocencia infinita que hacía perfecta a la humanidad. 
(Desconocía la guerra)
Justo ahí quería quedarme, en su latido creciente,
en su afinado oído capaz de diferenciar entre el canto de la cigarra y el del grillo,
en sus sueños colgados de la noche a pleno día mientras catalogaba nubes.
En su jardín apenas florecido de ilusiones sin más nombre que el de un mañana que le llegaba con cada despertar, en sus emociones que descubrían el universo y pintaban arcoíris.
Quería quedarme en su boca que se callaba nada mientras decía todo,
en su mirada que se perdía en el azul del cielo tras recorrer el horizonte.
Habría querido quedarme en sus piernas que recorrían distancias por tan solo el placer de ir cada vez más lejos,
en sus saltos bajo la lluvia jugando rayuela.
Y en su olfato que siempre percibía el mar y desconocía el olor del abismo llamado odio.
Sí, quería quedarme en su tiempo, en ese reloj roto y aquella brújula descompuesta
con que media distancia y horas,
en su sonrisa no maliciosa que le iluminaba el rostro.
Y en su infancia perfecta, esa que sin saberlo entonces, comenzaba a alejarse de mí.

Zyanya@
© Derechos Reservados

lunes, 14 de octubre de 2013

Sobreviviendo




Nos despertó la noche que caía hecha lluvia sobre nuestros ojos, 
y como si fuera pleno día, el estruendo acalló las voces y el grito por una independencia inexistente, húmedos dependientes de una naturaleza que reclamó su cauce, el temor se nos alojó desde el silencio roto, lloramos, hubo manos que no lograron asirse, vidas apagadas por un alud de agua y tierra que no detuvo nadie.
Ha sido extenso el dolor mientras el sol crece, horizonte de penas que iban hilándose al silencio de la impotencia mientras el grito empujaba a la ayuda.
La apatía se embarcó en el viaje de la incongruencia, el abuso por momentos coloca muros que es necesario derribar mientras el oportunista cierra los ojos y como hiena ríe.
Llovió en demasía, y  desde los ojos de todo aquel al que se le nubló el alma, aún llueve.
¿Quién ha de celebrar ahora?
Campanadas de pena tiñen un aire rancio que envenena, mientras una cadena humana hace surgir una pequeña luz de entre las tinieblas, generosas manos siembran la esperanza mientras reparan puentes rotos que se requieren para acortar distancias.
La reconstrucción muy lento avanza, la vida va, es necesario valorarla.
Desde hoy sobrevivir es una doble carga, obligado al vivir, hacer de la respiración una obra que la pena valga.

Zyanya@

jueves, 10 de octubre de 2013

Viento





Hubo viento…
Y ha notificado tu ausencia. 
El viento se filtró por la ventana 
de todos los silencios y abrió sus puertas. 
Se ha multiplicado para ser mil voces en un mismo estruendo. 
El viento es espiral de dudas arrojadas. 
 Ha sido faro, ha recorrido esperas. 
Él  ha acompañado a las tormentas.
No se detiene a llorar las pausas,
no arrastra hojas, las ayuda a elevarse. 
Ha invitado al ave herida a seguir volando. 
El viento mueve el tiempo, 
lo dicen las dunas de arena donde deja su huella. 
El viento renueva sonidos, es eco. 
Es una voz que no siempre susurra,
llora contigo si te sabe herido. 
El viento despeina ideas y acomoda recuerdos. 
Es un horizonte empolvado 
por donde se pierde la mirada. 
Es una voz creciente.
cómplice de aves enamoradas, 
las aves trinan al viento, 
él crea de ellas los ecos. 
El viento es noche de nubes arrasadas 
para dejar asomar la luna. 
Es un gigante que sopla sobre el fuego, 
no lo provoques. 
El viento es risa que contagia, refresca. 
Es este último suspiro en fuga
que no se detiene, sigue, te busca.

Zyanya@

© Derechos Reservados

lunes, 19 de agosto de 2013

Al descubierto



Ya no espero nada,
he descubierto que la espera
mata el intento,
que no hay paz
cuando la guerra es interna,
que todos mis demonios
son ángeles cuando sonrío.
Por ello ya no he de darme
como una flor vencida,
no hay raíz más fuerte
y firme que la mía,
tanta tormenta no ha logrado
ni arrancarme, ni ahogarme,
ya no tengo más miedo al llanto.
Ser pasivo es para quien 
no ha aprendido a extender sus alas...
Ni a pisar fuerte 
sobre su propia sombra
y poseerla.


Zyanya@
© Derechos Reservados

martes, 9 de julio de 2013

Despertar



Me despertó el suave ritmo de tu cadera en mi bajo vientre,
y el aleteo de la mariposa que guarda tu boca.

Mi reposo en tu pecho fue suspendido 
por el ahogado suspiro que me nombraba.
Y hubo un rítmico silencio acompasando nuestros enredados cuerpos.

Esfinges cobrando vida para alcanzar el cielo.
Cual rayo nos iluminó el deseo, mortales carnes se desnudaron de sueño para no ser etérea entrega.

Desbordado el caudal, se vaciaron las aguas
y brotó miel del infierno incinerado en nuestro paraiso, bebimos del pozo ardiente
donde se culminó el despertar, amor que con un timbre alto nos hizo melodía.

Zyanya@

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jueves, 27 de junio de 2013

Despierta


  


Te soñé cuando el amanecer rompió el alba,
con el primer aviso de vida en movimiento,
cuando mis ojos cansados de la oscuridad
se abrieron a la luz del recuerdo.


Te soñé multicolor, como el cielo
cuando va despuntando el día,
como viento frío besando mi rostro,
y cálido sol acariciando mi espalda.


Sí, te soñé con los dedos entrelazados a mi mano, 
fui buscando tu calor en cada sonrisa donde aparecías.
Te soñé árbol, me supe hoja, y me aferré a tus ramas 
para no desprenderme de ti.


Siendo tú el camino, te seguí,
así te vi en cada ave y cada vuelo,
entonces abracé el viento y me hice mariposa,
te soñé siendo nube mientras me llovías.


Te soñé con los ojos abiertos y los labios cerrados, 
con el ocaso en las manos y el tiempo en los bolsillos, 
te sueño ahora, a pleno día,
mientras espero amarte cada noche.

Zyanya@
© Derechos Reservados

martes, 25 de junio de 2013

Callado



Te sé ahí, en alguna esquina de las palabras, colocando orden mientras desordenas mi sentimiento que te ha dado poder absoluto para hacerlo voz y latido.

Te sé ahí, en el infinito vuelo de un sonido que nos eleva,
prisma de todas las luces, ala de todos mis vientos que van arrasando hojas sin dejar que caigan.

Te sé en mí, porque me modulas los suspiros cuando tu mano avista mis dedos y los enreda, abriendo con la prisión de los tuyos, la libertad de los míos.

Y estás callado, como si fuera ausencia tu cuerpo que me atraviesa, y tu latido que me late.

Zyanya@
 © Derechos Reservados